Cardioversión Eléctrica

¿Qué es y para qué sirve una Cardioversión Eléctrica?
Es un procedimiento que se aplica a pacientes que tienen una determinada alteración del ritmo cardiaco (arritmia) con el objeto de restablecer el ritmo normal.

¿Cómo se realiza una Cardioversión Eléctrica?
Para hacer una cardioversión eléctrica se aplican una o varias descargas eléctricas (“choques eléctricos”) a través de dos paletas que se ubican sobre el pecho, a ambos lados del corazón. Este procedimiento se denomina Cardioversión Eléctrica Externa. En ocasiones es conveniente hacer una variante del procedimiento llamada Cardioversión Eléctrica Interna, en la que el choque eléctrico se aplica internamente a través de un catéter que se introduce en el corazón a través de las venas por punción en la ingle.
Dado que los choques eléctricos son dolorosos, la cardioversión se hace bajo un breve periodo de sedación profunda o anestesia general.
Aunque la duración de un choque eléctrico es inferior a 1 segundo, la preparación del paciente y el periodo de sedación o anestesia hacen que se tarde de 15 a 30 minutos en hacer una cardioversión externa. La cardioversión interna, ya que adicionalmente requiere la introducción de catéteres, puede llegar a ser bastante más prolongada (1-2 horas).
La probabilidad de devolver al corazón el ritmo normal mediante una cardioversión eléctrica es muy variable y depende del tipo de arritmia, de la duración de ésta, de la presencia o no de otras alteraciones del corazón, de factores constitucionales, etc.
Los pacientes normalmente pueden irse a casa a las pocas horas de la cardioversión, una vez recuperados de los anestésicos y sedantes, si no hay complicaciones ni otros motivos para seguir internado.

¿Qué molestias y riesgos tiene?
Puede quedar una irritación en la zona de la piel donde se aplican las paletas. Salvo esto, la cardioversión eléctrica programada es en la mayoría de los casos un procedimiento bien tolerado con una tasa global de complicaciones inferior al 5%. Algunas arritmias favorecen la formación de trombos dentro de las cavidades del corazón que se pueden soltar e ir a distintos órganos (embolia), lesionándolos por interrumpir su flujo sanguíneo. Debido a esto, en general los pacientes concurren al procedimiento con ligera anticoagulación mediante fármacos administrados un tiempo suficiente. Por ello, tras una cardioversión eléctrica existe un pequeño riesgo (1%) de sufrir una embolia a pesar de tomar todas las precauciones pertinentes. Otro riesgo es la reacción alérgica a los fármacos anestésicos.

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